El software nos rodea. Cada vez hay más máquinas de todo tipo controladas por software y más dispositivos que se comportan como computadoras programables. En el transcurso de la década vamos a asistir a la proliferación casi indiscriminada de dispositivos móviles que corren aplicaciones y acceden a Internet, además de un creciente número de arte factos del hogar, medios de transporte y procesos industriales que son controlados por software, en mayor grado día a día. Esto hace que la humanidad dependa cada vez más del software, y que su calidad se torne critica.